Primero hacemos. Después vemos.
No hace falta que vengas a resolver un problema. Te voy a proponer hacer cosas. Algunas simples. Otras raras. Algunas probablemente te den ganas de preguntar: “¿pero esto para qué es?”.
Quizás tengas que dibujar sin poder borrar. Construir algo con una consigna incómoda.
Moverte de una manera que nunca elegirías. Hacer algo horrible a propósito. Escribir antes de tener tiempo de ordenar lo que querés decir. O resolver algo junto a otras mujeres.
Y mientras estás ocupada haciendo, aparece lo más interesante: eso que hasta ahora venía pasando sin que lo vieras.
Que necesitás entender todo antes de empezar. Que mirás lo que hace la de al lado. Que querés hacerlo bien aunque nadie dijo qué significa bien. Que controlás el resultado. Que te apurás. Que te quedás quieta. Que hacés exactamente lo contrario de la consigna. Que encontrás una salida que no sabías que tenías. Eso es material de trabajo. No voy a decirte qué significa lo que hiciste. Lo vamos a mirar.
Porque una cosa es saber cómo creés que funcionás. Otra bastante distinta es verte funcionando mientras sucede.
Que puede aparecer
No hay una lista de cosas que “deberían” aparecer.
Estos son ejemplos de lo que puede hacerse visible cuando dejamos de hablar de nosotras y nos ponemos en situación.
Reglas que seguís aunque nadie las haya puesto.
Personajes que aparecen según con quién estés o qué esté pasando.
Control, comparación, apuro, necesidad de entender, ganas de evitar algo o de hacerlo bien.
La distancia entre lo que sentís, pensás y finalmente hacés.
Recursos y respuestas que también estaban disponibles, pero que no estabas viendo.
Formas de entrar
- CAJAS · experiencias para hacer por tu cuenta Abrís una caja y hacés. Sin clase previa, sin tener que entender primero y sin una devolución obligatoria. Cada Caja propone una experiencia concreta y preguntas para mirar qué pasó mientras la hacías. Podés hacerla cuando quieras, volver a ella y quedarte sólo con la experiencia. Si después querés profundizar lo que apareció, también habrá espacios para hacerlo.
- JUEGO DE OBSERVACIÓN Una práctica para entrenar algo muy simple de decir y bastante menos simple de hacer: pescarte mientras estás funcionando. Partís de una situación real y la mirás por capas: qué hiciste, qué pensaste, qué viste, qué sentiste y quién salió a jugar. Si después de observar descubrís un loop del que querés salir, aparece el comodín: probar una acción diferente. No porque haya que cambiar. Porque después de ver, podés elegir: seguir así o probar otra cosa.
- ENCUENTROS PRESENCIALES · una experiencia que sucede ahí Acá el grupo también forma parte de la experiencia. Lo que hacés, lo que te pasa cuando otra hace distinto, las ganas de ayudar, compararte, desaparecer, liderar, esperar o controlar: todo puede convertirse en material observable mientras está ocurriendo. Movimiento, cuerpo, creatividad, escritura, objetos, restricciones, preguntas y humor pueden aparecer en el diseño. No para “hacer arte”, sino para sacarnos por un rato de la manera habitual de hacer las cosas. Ahí suelen aparecer otras respuestas.
- ENCUENTROS ONLINE · mirar más de cerca lo que apareció No son el taller presencial pasado a Zoom. No hay un recorrido obligatorio. Podés entrar por cualquiera de estas propuestas según lo que tengas ganas de explorar.
Qué no es
No
es terapia ni reemplaza un proceso terapéutico.NO
es un curso para aprender la forma correcta de gestionar emociones.NO
necesitás ser creativa, saber dibujar ni tener experiencia corporal.NO
vengo a decirte qué tenés que cambiar.
Podés entrar por cualquiera de estas puertas. No hay un recorrido obligatorio.